Insulina en espray nasal, la vía que se estudia para cuidar la memoria con la edad

La insulina administrada por la nariz se investiga como una forma de actuar sobre el cerebro sin recurrir a la vía habitual. Un estudio reciente en ratones ha reavivado el interés, pero en personas la evidencia sigue siendo limitada y no permite hablar todavía de una solución demostrada para proteger la memoria. 
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La idea no es tan extraña como parece. La insulina no solo participa en el metabolismo: también tiene funciones en el sistema nervioso y se relaciona con procesos de aprendizaje y memoria. Por eso se estudia la vía intranasal, que intenta llevarla al sistema nervioso central a través de la nariz y con menor exposición periférica que otras formas de administración.

El interés ha crecido tras un estudio publicado en Pharmacology Research & Perspectives en un modelo de envejecimiento del hipocampo en ratones. En ese trabajo, la insulina intranasal se asoció a mejor rendimiento en pruebas de memoria y a una reducción de señales de neuroinflamación, dos hallazgos llamativos porque el hipocampo es una de las regiones clave para formar recuerdos. Pero conviene no perder de vista el matiz importante: se trata de un estudio en animales, no de una demostración clínica en personas mayores sanas.

Lo que se ha comprobado en personas

Cuando se mira la investigación clínica, el panorama es bastante más prudente. Un ensayo clínico relevante publicado en JAMA Neurology no encontró beneficios cognitivos o funcionales claros en el análisis principal tras 12 meses de insulina intranasal en personas con deterioro cognitivo leve o demencia por alzhéimer. Más recientemente, una revisión de 2025 en población con deterioro cognitivo leve o alzhéimer concluyó que el tratamiento fue, en general, bien tolerado, pero sin mejoras significativas en cognición, función o biomarcadores.

Aun así, no todos los trabajos recientes apuntan exactamente en la misma dirección. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 encontró señales favorables en recuerdo diferido y cognición global en algunos contextos. Traducido a lenguaje claro: la vía intranasal sigue siendo una línea de investigación interesante, pero los resultados en humanos todavía son mixtos y no justifican presentarla como una estrategia probada para conservar la memoria con la edad.

Qué sí tiene hoy más respaldo para cuidar la memoria

Mientras estas terapias siguen en estudio, hay medidas con mucho más apoyo acumulado para cuidar la salud cerebral. El National Institute on Aging destaca la actividad física regular, dormir lo suficiente, controlar la tensión arterial, la diabetes y el colesterol, revisar los medicamentos que puedan afectar a la atención o la memoria, tratar problemas de audición o visión y mantenerse social y mentalmente activo.

La OMS también recomienda actividad física y un patrón de alimentación saludable, y considera útil actuar sobre factores vasculares y metabólicos para reducir el riesgo de deterioro cognitivo. El informe de la comisión de The Lancet de 2024 insiste además en que buena parte del riesgo de demencia se relaciona con factores modificables como hipertensión, inactividad física, diabetes, aislamiento social, pérdida auditiva o pérdida de visión.

Cuándo conviene consultar

No todos los despistes significan enfermedad. El envejecimiento normal puede hacer que cueste más encontrar una palabra o recordar una cita puntual. Pero merece la pena consultar cuando los fallos de memoria van a más, interfieren con tareas cotidianas o se acompañan de desorientación, dificultades para planificar, cambios llamativos de conducta o problemas para manejar actividades que antes resultaban habituales.

La clave, por ahora, es separar bien la promesa de la evidencia. La insulina en espray nasal es una vía de investigación que merece seguimiento, pero lo más útil hoy sigue siendo revisar síntomas, buscar causas tratables y reforzar hábitos que sí tienen respaldo para proteger la salud cerebral con los años.


Información basada en un estudio experimental publicado en Pharmacology Research & Perspectives, en el ensayo clínico de JAMA Neurology sobre insulina intranasal en deterioro cognitivo