Vacunas que conviene revisar a partir de los 60 años en Andalucía

Cumplir 60 años no solo cambia los chequeos y el seguimiento de enfermedades crónicas. También cambia algunas vacunas que merece la pena revisar. En Andalucía, el calendario de 2026 ha ampliado la protección frente al neumococo y el herpes zóster, mientras mantiene la recomendación anual de vacunación frente a la gripe en las personas mayores.

La vacunación en la edad adulta sigue siendo una de las herramientas preventivas más útiles y, al mismo tiempo, una de las más olvidadas. Muchas personas asocian las vacunas casi solo a la infancia, pero con el paso de los años el sistema inmunitario pierde parte de su capacidad de respuesta y algunas infecciones pueden complicarse mucho más. Por eso revisar el calendario vacunal a partir de los 60 deja de ser un detalle y pasa a formar parte del cuidado habitual de la salud.

La vacuna frente al neumococo gana peso

Una de las novedades más claras en Andalucía está en la inmunización frente al neumococo. En 2026 se ha ampliado la vacunación conjugada en adultos desde los 60 hasta los 80 años, cuando antes el límite superior estaba en 76. Esta bacteria puede causar neumonía y otras infecciones invasivas especialmente relevantes en personas mayores o con patologías crónicas, de ahí que la estrategia se haya ido extendiendo por cohortes de edad.

Herpes zóster y dolor que puede durar meses

La otra vacuna que conviene revisar es la del herpes zóster. El calendario andaluz mantiene la vacunación sistemática a los 65 años y en 2026 añade rescate para personas de 66 y 67 años que no hayan iniciado o completado la pauta de dos dosis. La importancia de esta vacuna no está solo en evitar la culebrilla, sino en reducir el riesgo de neuralgia postherpética, una complicación dolorosa que puede prolongarse durante meses y afectar mucho al descanso, la movilidad y la calidad de vida.

La gripe sigue siendo una cita clave cada otoño

A estas vacunas se suma la campaña anual frente a la gripe, que sigue teniendo especial importancia en mayores y en personas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares o metabólicas. Aunque a veces se perciba como una infección rutinaria, en edades avanzadas puede aumentar complicaciones, ingresos y pérdida de funcionalidad. Por eso cada temporada merece la pena revisar si corresponde vacunarse.

Qué conviene hacer en la próxima visita

La parte más útil para el día a día es bastante sencilla. Si ya has cumplido 60, conviene preguntar en el centro de salud si te corresponde la vacuna frente al neumococo. Si has llegado a los 65 o entras en las cohortes de rescate del herpes zóster, también merece la pena revisarlo. Y cada otoño conviene confirmar la indicación de la vacuna de la gripe. Llevar controladas estas revisiones no solo protege frente a infecciones evitables. También ayuda a conservar autonomía y a reducir complicaciones en una etapa en la que el organismo es más vulnerable.